[...] Todo fue un misterio. Una pequeña muchacha que orina en la calle,
Un jorobado, un reloj eléctrico. Todo fue un misterio. El relinchar,
De un caballo azotado, colgado en el aire. Todo fue un misterio. Un hombre
Torturó a otro, lo muele a palos sin llegar a matarle. Todo fue un misterio.
El poder del amor, el poder de la muerte, el poder de las flores muertas.
Todo fue un misterio.
Durante trescientos sesenta y cinco días, el camello avanza.
¿Cuán lejos uno tiene que ir? ¿Cuán cercano tiene uno que permanecer? [...]
Yi Sungbok
Etiquetas:
Compartir
Facebook
¡Necesitas ser un miembro de Coleccion de Literatura Coreana para añadir comentarios!
Join Coleccion de Literatura Coreana