Qué animal tan gigante
respira, exhala tan reciamente los aires:
¿quién ronca?
EL mar se abalanza, lame la costa
y se retira ruidosamente:
¿ronca por la noche tambien el mar?
Oigo el ruido del mar del Este,
despierto solo a medianoche
en un hostal de Jungchari, Ulsan.
Por primera vez en mi vida
trato de dormir
con un mar que ronca en mis brazos.
KIM JONG-GL, Ya queda poca luz del día, Mexico, Ediciones del Ermitaño, 2008, p33
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